Reemplace únicamente la cuchilla de goma
Las escobillas de goma, conocidas como "repuestos", son una alternativa económica para reemplazar el limpiaparabrisas trasero. No solo son más económicas, sino también ecológicas, ya que no es necesario desechar el plástico protector con cada reemplazo. Además, cambiar el líquido de repuesto es un proceso sencillo. Simplemente siga estas instrucciones paso a paso.
Empiece por localizar la pestaña del brazo del limpiaparabrisas trasero y presiónela para aflojar las escobillas. Una vez sueltas, retire las escobillas viejas. Busque las piezas metálicas que sujetan la goma y separe con cuidado estas pestañas con unas pinzas de punta fina.
Utilice los alicates para extraer la escobilla de goma vieja junto con las dos varillas metálicas, asegurándose de retirarlas. Si es necesario, utilice los alicates para extraer las varillas. Inserte el nuevo recambio de escobilla de goma y cierre las pestañas para fijarlo. Finalmente, introduzca la escobilla completa en el brazo, asegurándose de que encaje en su lugar.
¿Cuándo reemplazar los limpiaparabrisas traseros?
Aunque la escobilla del limpiaparabrisas trasero de su vehículo no se use con tanta frecuencia como la del parabrisas delantero, su rendimiento disminuye con el tiempo. A menudo se cree erróneamente que las escobillas se degradan más rápidamente en regiones con fuertes lluvias.
En realidad, las temperaturas extremas, los climas secos y la exposición a la luz solar son los principales factores que dañan las escobillas limpiaparabrisas, incluidas las traseras. Por lo tanto, es importante recordar que las escobillas traseras de su coche son tan susceptibles al desgaste como las delanteras.
Según los expertos, es muy recomendable cambiar la escobilla del limpiaparabrisas trasero anualmente. Esta sugerencia, considerada como conservadora, tiene en cuenta el deterioro gradual de la goma debido a la exposición a diversas inclemencias del tiempo. Se asume que conducirá principalmente en condiciones ideales. Sin embargo, para la mayoría de los conductores, cambiar las escobillas delanteras y traseras dos veces al año sería lo óptimo.
Conclusión
Para las personas que no se sienten cómodas o no están familiarizadas con el reemplazo de las escobillas del limpiaparabrisas trasero, puede ser más práctico confiar las tareas de mantenimiento de rutina, como los cambios de aceite, a un instalador profesional.
Dependiendo del vehículo, la complejidad del proceso de reemplazo puede variar. Algunos instaladores optan por reemplazar todo el conjunto de la escobilla, mientras que otros solo reemplazan el inserto de goma. Tenga la seguridad de que estos profesionales cuentan con la experiencia y las herramientas necesarias para completar la tarea con precisión y eficiencia.